
No sé, no sé
Mi tía Isabela se vuelve majareta, a sus 98 años; quiere que le escriba al Rey, una carta en su nombre para, as she …


Mi tía Isabela se vuelve majareta, a sus 98 años; quiere que le escriba al Rey, una carta en su nombre para, as she …

La entrada de cine para ver la película en la que nos dimos nuestro primer beso, aquella nota tuya que tanto significó para mí, …

Que fueras. Aquí dentro. En mi alma. En mi cuerpo. Te hago un hueco. Sin preámbulos. Sin anestesia. Ni prólogo. Descubiertos. Que te quedaras. …

Frank bajó las escaleras. No le gustaban los ascensores. Había muchas cosas que no le gustaban. Detestaba menos las escaleras de lo que detestaba los ascensores. …

Un otoño -muchos años atrás-, cuando más olían las rosas y mayor sombra daban las acacias, un microbio muy conocido atacó, rudo y voraz, …

Los niños jugaban en aquella plaza parisina, tal vez un poco melancólica, debido a ese acre sabor a nada que algunos callejones parisinos rebosan …

Afirmación nada difícil de justificar si se tiene en cuenta esta rigurosa verdad: los hombres verdaderos no escriben, no cuentan cuentos. Dícese últimamente en …

Estaba loca: su tristeza no era de este mundo, a veces estallaba a reír cuando me lloraba sus penas y solía enredarse el pelo …

I La noche era fría y húmeda, pero en la pequeña sala de Laburnum Villa los postigos estaban cerrados y el fuego ardía vivamente. …

Cantó una noche el alma del vino en las botellas: «¡Hombre, elevo hacia ti, caro desesperado, Desde mi vítrea cárcel y mis lacres bermejos, …

«No cedas; no bajes el tono, no trates de hacerlo lógico, no edites tu alma de acuerdo a la moda. Mejor, sigue sin piedad …

Toda el agua que nos queda en el pecho lloverá más adelante compañera, lloverá casi en la noche derramando peces vadeando la utopía. Somos …

Nuevo tiempo ahora siempre llueven bombas donde nunca fuimos pero hablamos nunca hablamos, pero vemos en la tele la sonrisa y le creemos. Nuevo …

¡Ella murió! ¿Hay defunción más triste? ¿Cómo enterrar a tan bella persona? Murió de una grave enfermedad Que se llama dinero y correcciones. ¿Te …

Este artículo de Javier Armentia es el prólogo del nuevo libro ‘El arte de vender mierda. El fecomagnetismo, la homeopatía y otras estafas’, de …

“Érase un buitre que me picoteaba los pies. Ya había desgarrado los zapatos y las medias y ahora me picoteaba los pies. Siempre tiraba …